Cuando se hace referencia al ahorro de energía en el hogar existen una serie de
afirmaciones que normalmente se aceptan como válidas, pero que sin embargo no
siempre son correctas.
Algunas afirmaciones al respecto son:
- Descongelar el frigorífico implica un gran gasto de energía. FALSO
Como consecuencia de la capa de hielo que se suele formar tanto en las
paredes interiores de la nevara como del congelador, es recomendable
descongelar el frigorífico al menos 2 veces al año. De esta forma se contribuye
a la desaparición de dicho hielo y se ahorra en consumo energético. También hay
que resaltar que los nuevos modelos no "frost" no tienen que sufrir
estos inconvenientes.
- Emplear la plancha con pocas prendas consume poca energía. FALSO
El consumo eléctrico de la plancha se relaciona con la cantidad de ropa
que se va a planchar si se contempla el calentamiento de la suela del aparato.
Es por ello que la mejor opción consiste en planchar gran cantidad de ropa,
dado que el gasto energético estará más compensado.
- La lavadora consume igual con mayor o menor colada. FALSO
Lo más recomendable es emplear la lavadora cuando el tambor está
repleto de ropa, en carga completa. Dicha acción evitará un gasto inadecuado de
agua y energía. Además, también es conveniente hacer la colada con agua tibia.
- El lavavajillas lleno resulta más rentable. VERDADERO
Al igual que sucede con la lavadora, el lavaplatos es mejor emplearlo
con carga completa. Pero hay que tener en cuenta que el mayor consumo eléctrico
se lleva a cabo en el proceso de secado, por lo que dejar secar la vajilla es
una buena medida.
- La cocina eléctrica gasta menos que la de gas. FALSO
Por norma general, las cocinas de gas consumen una cuarta parte menos
que las cocinas eléctricas, por lo que la recomendación, en este sentido, es
clara: recurrir a la cocina de gas resulta más rentable.
- Las plantas contribuyen al ahorro energético en el hogar. VERDADERO
En un principio puede resultar un tanto paradójico, pero realmente la
existencia de vegetación en el hogar favorece el ahorro energético. En
especial, si es frondosa y está dispuesta en el exterior de la vivienda, ya que
rebaja la intensidad del viento, al convertirse en una pared natural.
-Fregar los platos a mano consume menos que
con lavavajillas. FALSO
Son 30 litros de agua diarios se ahorran, de promedio, con
el lavavajillas, según un informe del Canal de Isabel II y BSH Electrodomésticos
España. Asimismo, consumen un 10% menos de energía.
Un lavavajillas clase “A” es de unos 15 litros por lavado, frente a los
119 litros del lavado a mano para la misma cantidad de vajilla.
- Apagar la calefacción consume más energía
que mantenerla encendida a temperatura constante. FALSO
Si se limita la temperatura a 16ºC entre las diez de la noche y las
seis de la mañana, se puede recortar en torno a un 13% el consumo anual de
combustible, con respecto a lo que ocurriría si se mantiene una temperatura constante
de 20ºC. Con el apagado el ahorro es aún mayor.
-Por su pequeña superficie, la pérdida de
calor por las ventanas apenas se nota en la factura. FALSO
-Entre el 25 y el 30% de la energía en calefacción gastada en los
hogares sirve para cubrir esas pérdidas de calor por las rendijas de las ventanas. Los sistemas de
doble cristal o de doble ventana pueden reducir hasta en un 50% la pérdida de
calor con respecto a los cristales sencillos..
- Mantener los fluorescentes encendidos
consume menos energía que si se encienden y apagan cada vez. FALSO
Este mito es similar al que ya hemos explicado sobre apagar
y encender la calefacción. Hay muchas formas de ahorrar en iluminación: bombillas de
bajo consumo, apagar los fluorescentes cuando no los necesitemos… eso sí, si se
encienden y se apagan constantemente su vida puede acortarse. No así las
lámparas de Led, que permiten los encendidos y apagados sin avería.